gaspar jover polo

SOLEADO ERA OTRA COSA

SOLEADO ERA OTRA COSA

 

El rayo de luz natural, siempre cálido y constante,
penetraba por la tarde en el piso 
pobre en el extrarradio,
en un espacio también triste que, sin embargo, así,
con la luz del sol, adquiría como una gracia leve
posándose en los objetos,
como desentumeciendo los músculos,
como una sonrisa próxima a la enfermedad.
En el aparato de música, sonaba Silvio Rodríguez,
el cantautor cubano, y de esta manera,
al sumarse varias circunstancias favorables,
la tarde se agotaba dulce, momentos antes de que
las sombras ocuparan el cuarto del todo
y de que la humedad reviviera
y se alzara por allí mismo un no sé qué
de estancia en el hospital por causas de fuerza mayor.
Siempre al servicio de los sitios públicos
en los emporios urbanos
más pobres y desmantelados,
que de otro modo no alcanzan la felicidad.

 

Gaspar Jover Polo