Lincol

LA AUSENCIA AFUERA

 

LA AUSENCIA AFUERA

Dime qué hacer
si afuera no cabe tu ausencia,
si tus pasos se alejan de este corazón
que se golpea, como olas en la playa.

Dime cómo abrazar este invierno que se va,
si la primavera no será igual sin ti.
¿Cómo disimular este dolor
si no hay sonrisas que lo suplan,
si no hay pasos que puedan esconderse,
si no hay lágrimas más saladas que el mar?

Cómo salir de esta soledad
que, si bien es cierta, no es mala compañía,
pero le falta el color,
le falta la risa,
le falta esa caricia
y esos abrazos donde uno puede perderse
y, de pronto, volverse a encontrar.

— LMML.