Samtii

Amar A Contraluz

Cuando el día flaquea y el cielo cambia en silenciosos giros,
tu presencia aparece como el rumbo que ordena mis suspiros.
Hay ruido queriendo partirlo todo, ruido que empuja sin perdón,
pero tu voz me alcanza honda, reunida en su propia dirección.

Nos escrutan desde lejos, buscando el pecado que imaginaron,
dos chicos avanzando firmes, sin bajar la mirada que soñaron.
Porque amar así revela lo que el mundo teme ver ardiendo:
dos almas obstinadas que no aceptan apagarse viviendo.

Tu risa profunda y cálida endereza el camino que me queda,
trae una fuerza antigua que levanta incluso cuando el miedo rueda.
Y aunque afuera insistan en torcer cada paso que doy,
tu nombre vuelve claro, un relámpago que rompe lo que soy.

Somos un brillo discreto que se rehúsa a caer vencido,
un faro que atraviesa la noche incluso cuando ha dolido.
Y si aparece la sombra con su juicio rápido y mordaz,
nuestro amor se alza alto, firme, imposible de dejar atrás.

Amarte es abrir puertas que el reloj juraba clausurar,
sentir la vida ordenarse cuando dices mi nombre al pasar.
No existe viento capaz de derribar una luz que nace en virtud,
y lo nuestro, entre hombres, vuelve siempre… a esa eterna contraluz.