Eres la Tierra fértil donde me fundo
la suave cuna donde el alma reposa.
El ancla firme en el girar del mundo,
raíz profunda que el amor endosa.
Eres Agua que aclara el pensamiento
manantial sereno donde el ser se mira.
El cauce suave, libre de tormento,
la lágrima feliz que nunca tira.
Eres el Fuego que nunca quema o daña
rescoldo tibio en la noche más fría.
La luz constante en la montaña,
la pasión que renueva cada día.
Eres el Aire que mi pecho inspira
el soplo leve que me da la vida.
La caricia invisible que suspira,
la promesa del alma prometida.
SomosElementosDeVida
©Violeta