Hoy canto desde la alegría,
otras veces desde la tristeza.
¿Y qué importa esto?
el mundo seguirá siendo esto,
y tu vida latirá en tu mismo pecho,
y eso puede insuflarme
alguna noche.
¡Entonces vayan!
adormilados cantos
a desperezar a los necios,
a los corazones recién amanecidos
con sus ojos madrugadores.