Cuerpo humano
reloj de mecánica precisión,
desde la planta del pie
a todo tu cuerpo digno de admiración.
Perfectos en su imperfección
Dios nos hizo a su imagen y semejanza,
su más amada creación.
Cuerpo y mente
un ente son
y el sonido de nuestra risa,
de nuestra humanidad humilde blasón.
Maldad y furia
usamos como gambesón,
cuando armadura no necesitamos
solo aprender a cantar en unisón.
Así pues querido poeta
digno de admiración,
que haces leyendo este poema
y no cosiendo una buena acción.