Anhelo una vida contigo, mi cielo,
donde cada amanecer sea nuestro consuelo;
amarte es mi sueño, mi rumbo, mi guía,
la luz que da forma a mi noche y mi día.
Deseo tu mano en la mía, sincera,
caminar a tu lado hoy, mañana y cualquiera;
ser tu compañero en cada latido,
tu abrazo seguro, tu puerto elegido.
Porque en tu mirada mi alma descansa,
porque en tu sonrisa florece la esperanza,
y en todo mi ser nace un dulce deseo:
que juntos tejamos el mismo paseo.
Y si el destino nos tiende un camino,
tú eres, amor mío, mi único destino.
Por eso, en silencio, mi corazón te dirá
esa pregunta que el alma no puede callar…
y anhela, amor mío, que su respuesta sea ya.