Gerald Flores

Que vida la vida

Que lástima que viví

en el tiempo en que el amor murió.

O va por alli algo moribundo,

las cartas y serenatas,

ya son cosa del pasado.

El sentimiento pesa menos

y decir “te amo” es pecado.

 

Yo no soy de aquí,

no pertenezco a este tiempo,

donde el amor se vuelve un secreto

y el odio se muestra a ojos abiertos.

 

El amor genuino,

el amor ingenuo,

ese que te bajaba las estrellas

aunque vos eras el firmamento.

 

Creyendo en el “juntos por siempre”,

luchando día a día…

Ahora todos se mienten,

y el “para siempre”

solo dura unos días.