Que lástima que viví
en el tiempo en que el amor murió.
O va por alli algo moribundo,
las cartas y serenatas,
ya son cosa del pasado.
El sentimiento pesa menos
y decir “te amo” es pecado.
Yo no soy de aquí,
no pertenezco a este tiempo,
donde el amor se vuelve un secreto
y el odio se muestra a ojos abiertos.
El amor genuino,
el amor ingenuo,
ese que te bajaba las estrellas
aunque vos eras el firmamento.
Creyendo en el “juntos por siempre”,
luchando día a día…
Ahora todos se mienten,
y el “para siempre”
solo dura unos días.