DEL SAYONARA AL KONICHIWA [DEL ESCRIBIR]
Una forma de extrañar es, quizá, otra forma de pensar; porque no todo lo que se extraña es generalmente desolador, por lo que el sentimiento de extrañar es volver a dar la bienvenida, y el escribir se vuelve un noble ejercicio, pues \'se escribe para no olvidar\', y escribir: evoca y comunica. Así pues, escribir es abrir los cajones de nuestra memoria, y una cosa lleva a la otra. Entonces, escribir es un saludar de nuevo, pero también una sútil despedida que impresa se perpetúa en el menester de extrañar.