Soy Tierra estéril donde nada crece,
un desierto de arcilla sin memoria.
Bajo el peso que la vida me ofrece,
soy solo estatua en una vieja historia.
No hay simiente que despierte o nazca,
solo el sepulcro firme de lo que fue.
Soy Agua quieta, pantano que se atasca,
sin corriente que el dolor disuelva.
Un mar profundo sin rumor ni tasca,
donde la luz de la verdad no vuelva.
Un lago ciego, espejo de tormenta,
sin la dulzura de la orilla viva.
Soy Fuego preso, rescoldo que lamenta,
sin llama libre que al vacío aspire.
Una ceniza que el olvido aumenta,
que arde por dentro, más no se descubre.
Calor latente bajo la capa fría,
el corazón en combustión callada.
Soy Aire denso que a tu ausencia espía,
el aliento que se ahoga en el vacío.
Un soplo errante que jamás se guía,
un vendaval sin propósito ni brío.
Es la atmósfera que mi ser circunda,
esperando el aliento de tu paso.
BellaNaturaleza,
©Violeta