Mi rayito de sol
que entras por la ventana,
¿qué haces tan inquieta,
bailando acelerada?
Me esquivas traviesa,
Te escapas a hurtadas.
Yo intento domarte
entrada la mañana.
Mi rayito de luz
asoma a la ventana,
juega con mis manos
en tu aura atrapada.
Siempre tan alegre,
con novedad temprana,
entre nubes rondando
con tu chispa que llama.
Mi rayito dorado,
hoy yo fui castigada,
dejame que te cuente:
mamá muy enojada.
En el rincón he quedado
por picardía liviana,
la lección he aprendido
y estoy tan apenada.
Mi dulce rayito,
salta de esa ventana,
ven a esta cajita,
quédate muy callada.
Serás cómplice mía,
una amiguita amada,
con tu luz de rayito,
de colores dotada.
Cuando llegue la noche,
me encuentre encamada,
y la oscuridad sombría
me tenga pasmada,
destaparé la cajita,
vendrás a la llamada,
calmando mis temores
por la pieza alumbrada.
Y otra vez nuevo día
jugaremos animadas,
con estas manitas
haremos sombras aladas.
Mientras pasen las horas,
una paloma o una llama
jugarán en mi palma
en aventuras soñadas.
Mi rayito de luz,
con tu sonrisa dorada,
tráeme la alegría,
déjame iluminada.
Que nunca lo olvide,
que por ti soy cuidada
y por ello, aunque grande,
serás siempre mi amada.
Silvana Ibáñez
29/11/25
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