Fabio de Cabrales

A la silva (Soneto pushkiniano)

Encerada maqueta consonante
que, silbando al oído, suelta mil
rimas sueltas, mal puestas adelante,
con aroma a capricho juvenil.

Musa que silba y nunca inspira nada,
pestilente de hocico, acalorada
saeta, poetástrica, infernal
selva que has hecho al mono tanto mal

Dime, ¿de qué manera yo, el diverso,
podría rescatar de ti algún bien
si me daña lo libre que es tu Edén?

Aléjate de mí, que tengo el verso
dispuesto como cuerdas de violín,
y así, callando, suelto, en fin, el fin.