Amor,
quémame,
grítame,
golpéame,
rebosa
con tu pasión
mi alma,
pero no te quedes
en silencio,
porque eso
es un síntoma
de la ausencia,
y yo a ti
no te quiero ausente,
yo te quiero aquí.
Por eso,
maldice mi nombre,
dime esas palabras
que se dicen
cuando uno
está herido,
pero por favor,
dame señales
de que de verdad
sí hubo amor