Me veo queriendo volver a los lugares de mi adolescencia,
donde la confusión era claridad,
donde aún lo oscuro era luz y verdad,
Me veo siendo sufrimiento y felicidad.
Me veo y veo el gesto interno que permanece,
el signo que no muta, la mirada que no cambia.
Me veo y soy alegría y soy dolor,
Me veo y veo alguien que viaja,
alguien que lleva en su pecho algo que no cambia...
Me veo y llevo conmigo algo sin nombre, ni forma.
Que no conozco, ni desconozco,
que me es intimo y familiar,
pero que no puedo verbalizar.
Es como llevar un tesoro,
un misterio indescifrable,
una caja cerrada
con un contenido brillante...
y que no recuerdo,
pero que siento,
como una idea detenida
en la punta de la lengua....