Martha patricia B

A MI MADRE, MADRE MIA***

En las últimas edades

De esta la vida mía,

Eh llegado a comprender

Que la he vivido incompleta.

 

Me ha faltado

El abrazo que prodigan

Las madres, sin medida.

 

No tuve la fortuna

De su risa cantarina.

Ni la conciencia

De su silencioso llanto.

 

El destino no me permitió

Convivir con su  temperamento.

Tal vez amable, tal vez huraño.

 

Para mí un gran misterio

Que nunca voy a descifrarlo.

 

Ahora solo me queda

Inventar sobre estos casos

Y tejer en el recuerdo

Una colcha de retazos.

 

Me faltó   tiempo

Para gravar en piedra

Su rostro hermoso

Y la ternura de su abrazo.

 

Tiempo para aprender a ser

Una niña buena.

Aquella que le diera

Motivos de orgullo

O de  agrado. 

 

Tiempo para ver en sus ojos,

La intensa emoción

De ternura y de asombro.

Por su primer nieto.

El segundo o el siguiente.

 

Me faltó devolverle

Los abrazos que me diera

Con el mismo fervor

Con el mismo apego.

 

Tiempo para aprender de ella

A ser una madre maravillosa.

Aquella que del amor hiciera,

Su religión. su credo, su predicado.

 

 

Me faltaron días soleados

A su lado.

Días de su sabiduría,

De su permanente ejemplo,

De su corazón consagrado.

 

No tuve la dicha de

Acompañarla al mar

O a la sierra

O tal vez a un bosque encantado.

 

Nunca pude saber,

De su lugar preferido.

 

No recibí de ella

Corrección de conducta

Ni reglas que rigieran

La vida que debiera.

 

 Me quede sin   saber

Que soñaba en la vida

Ni cuales eran las cosas

Que le daban alegría.

 

Pero quiero creer

Que tal vez como a mí

Le gustaba la poesía.

 

Pues en mi memoria sobreviven

Algunos vagos recuerdos

Del gran agrado que sentía.

Escuchar tangos y boleros

Y  de  otras melodías.

 

Madre mía, siempre mía

Ahora más mía…

Que cuando vivía.

 

Gracias por darme la vida.

 

Martha Patricia-2025