Tú, pálido y taciturno,
sombra de vantablack,
refugio y tormento,
la vida y la muerte,
amor de mis lamentos…
El tiempo no cambio nada
todo sigue en el lugar de siempre
permanece intacto entre el polvo y las telarañas
entre el pecho y el alma
En el crepúsculo es adonde más te añoro
adonde más me haces falta
andas entre las sombras
Escurriéndote en los recuerdos
trepado en las paredes de mi turbia mente
Vantablack dentro de mí
eso que existe pero no es visible
lo que cabe en el vacío
La gota que rebalso el mar.
Me alivia saber que tú sabes
me gustaría que además, lo sientas
no es lo mismo estar conscientes
Que estar sintiendo…
Pero tú no sabes de eso.
El vermilion de mis labios dejo
marcas imborrables, lo sé
son las mismas que te traen a mí
Cada vez que me piensas, lo siento.