Tú te perteneces a esta desolación que siento,
te has convertido en la única razón …
que reconoce mi corazón,
aun palpitas en cada pensamiento…
a pesar de toda la ausencia que nos distancia,
a pesar de la ansiedad que nos angustia.
Tú sigues siendo el único motivo para seguir viviendo,
eres ese irónico impulso que me mantiene latiendo,
la fuente de alucinación …que me tiene todavía suspirando.
De no ser por tu causa…
hace mucho que debería haber trascendido a lo perpetuo,
pero no he podido liberarme de tu sometimiento,
tu encanto me ha esclavizado…
y me ha sido imposible desarraigarte de mí rutina.
Eres para mí…
el sereno fresco de mis amaneceres,
la energía inagotable que reanima mis cansinos días de hastío,
y de mis noches…
eres la eterna inspiración de mi poesía.
Tú me perteneces…
porque simplemente en mi delirio llevo grabado tu nombre,
y en mis fantasías tu intervienes como la protagonista.
Me pertenecen todos tus placeres y virtudes…
porque fui indulgente con tus defectos,
nada de ti me es extraño,
te conozco…de extremo a extremo,
nada de ti me sorprende …
y te confieso…
que me sería imposible admitirte diferente.
Me incumbes tal cual…
con tus dulzuras y arrebatos,
con esa mansedumbre que se anida en tu mirada…
cuando me contemplas pasivamente,
me incumbes…
con esa sarcástica manera de hacerte la arrogante…
cuando mientes y me desconoces.
Tu así me perteneces… desde siempre…
porque la pasión que me provocas…
me ha llevado al descontrol total…
que ni yo me reconozco.