Violeta

EL ALMA SE VUELVE MANANTIAL...

 

El papel no lo pide, ni la mente
solo la mano, dócil al impulso, 
copia la luz de un fuego sorprendente,
 el verso que aparece sin convulso.

No soy yo quien teje la palabra exacta 
es la voz de lo eterno que me usa,
el poema es un río que me impacta 
una verdad que mi silencio acusa.

Es un cauce que ignora la ribera
un universo abierto sin final,
la poesía nace, verdadera, 
cuando el alma se vuelve manantial.

El poeta es solo arena que recibe
el torrente que nunca se detiene,
el verso no se busca, ya convive
y brota solo cuando le conviene.

Mi oficio es la rendición tranquila
abrir el pecho para ser el cuace,  
dejar que la infinita maravilla 
nazca sin freno, sin error, sin pause.

Yo solo miro el prodigio que ocurre
la tinta dando forma a lo invisible,
mientras la fuente inagotable escurre
la vida en versos siempre repetibles.

QueHermosoEscribirLoQueSientes.
©Violeta