En la Cinta de las Horas
William Contraponto
El tiempo avanza de puntillas,
sin permiso ni miramientos;
pasa leve como quien rompe,
y pesa hondo como el pensamiento.
Las horas tiran del hilo
que tejemos sin darnos cuenta;
a veces guía, a veces senda,
a veces pura tormenta.
El reloj, verdugo y aliado,
marca olvidos y ambiciones;
y el puente entre dos instantes
se fragua en decisiones.
Hay quien pretende frenarlo
con agendas y apariencias;
pero el mañana no regatea,
empuja sin indulgencias.
Y cuando el día se rinde
con sus prisas y demoras,
descubrimos que somos siempre
presa de la cinta de las horas.