Meditas por la eternidad
Anhelas las llaves del tiempo
Y acabas envuelto en la perpetua encantación
Una incongruente sinfonía
se estrella contra el filo de tus pensamientos
ya no eres de carne, duermes sobre tu sangre
y las ondas magnéticas atraviesan
la materia cruda, el pellejo astral
te pseudo liberas del dolor
sigues de nuevo al hierofante de turno
al travestido líder del nuevo orden
crees liberarte de la farsa y del recuerdo
regresas al lugar para la visión inminente
estás donde ni el espacio ni el tiempo
tienen jurisdicción
donde ningún pecado
tiene presunción de inocencia
allí mismo se socava el fervor, se consagra la llama
se canoniza el flagelo
quedas, de pronto, descarnado
perdido en el vórtice de la locura, pero no la tuya
una locura primordial, allende el horizonte
continúas vivificado por el veneno
porque la serpiente ha hecho su trabajo
y ha despertado al simbionte en el laberinto
pero atormentado por la contradicción
cuajado por la esfinge, minado en la cólera
sin miembros ni fluidos perversos
incapaz del polvo y de la palabra
inoculas la respiración en la bestia del significado
porque quiere su porción de muerte
porque no exhala sin dolor
y no regurgita sin antes haberte consumido por dentro
con la fanfarria coral de las alcahuetas
sin ser consciente del viaje azul que emprendes
tu camino apócrifo te trasciende y tu destino te clausura
Abrasador a través de planos interminables
Corrientes exaltadas de pseudo conciencia
Plantan sus raíces en el fango de las masas
manierizan sentidos y visiones
fluctúan al arlequín de la época
Y la lógica ya no dicta ritmo
Y el timo adquiere contextura mecánica
Tales campanas vuelven a su forma membranosa
Acarician tu suntuosa sangre negra
Te envuelven en el arcano prohibido
Inscrito en el código de tu impudicia
Visualizan lo que escuadran
emanan lo que arrebatan al leproso
presagian de la desesperación
duermen en la tentación de las penas
a través de sus mentales sótanos
se oxigena el caos, se desuella el secreto
Gragko abrasa y conjura
La alquimia de sus terrores
Y entonces, solo entonces
Vuelves a meditar por la eternidad
Anhelas las llaves del tiempo sin medida
Y acabas envuelto en la perpetua encantación…