Carlos Baldelomar

+ ABUELITA +

Hoy descubrí fantasmas

rondaban por la casa vacía,

al otro lado de la ventana

mi abuelita

al borde de su cama

contaba y desataba nudos

de su alma.

Eran ya las tres de la tarde.

 

¿Ya te fuiste?

Dijo, en voz alta

espantando el silencio

como tantas veces

en su soledad.

Pero no, yo no me he ido.

¡Aún sigo aquí abuelita!