¿Que le falta al pordiosero?
¡dinero!
¿Son portentosos los locos?
¡muy pocos!
Y si es muy grande la cesta
¡molesta!
Una observación como esta
jamás se aprende en escuela
era el decir de mi abuela:
¡Dinero a pocos molesta!
Alejandro J. Díaz Valero
Maracaibo, Venezuela