FRANCISCO CARRILLO

uno de amor, otro de pena...

HOY

 

Hoy te mando como aliento

una caricia, un suspiro

un abrazo y un te quiero

una mirada y un mimo.

 

Hoy mis versos te dedico

como signo de esperanza

como atajo, en la distancia

o estrella de un infinito.

 

Porque estés mas animada

y la espera se haga corta

mis versos, tiro a las aguas.

 

Porque cumplan su destino

aunque lleguen muy mojadas

mis letras, hoy te dedico.

 

FANTASMA

 

Me convertí en un fantasma

por rodearme de ellos

por pensar, que todo es cierto

cuando se dicen palabras.

 

Negué la vida mortal

y negué mis sentimientos

ocultando mi verdad,

y mintiendo a lo que quiero.

 

Me disfracé, pinte mi cara

con pinturas del engaño

y las cadenas que arrastro

me afirmaron ser fantasma.

 

Por negar mi realidad

no ayudar, por ser un falso

renuncié a la eternidad

por ir vestido de blanco.

 

Ahora vivo en mi castillo

rodeado por fantasmas

ahora veo que me falta,

esa luz y ese brillo.

 

Los fantasmas de esta vida

no aparecen en los sueños

no son muertos, están vivos

los verás en carne y hueso.

 

Nos verás por todos lados

por trabajos y colegios,

en la calle en ministerios

en los bares y mercados.

 

Me convertí en uno de ellos

por negarme lo que soy

y aunque sepa que aquí estoy,

en el fondo me arrepiento.

 

Sicofonías macabras

con las voces de ultratumba,

son mentiras de fantasmas

que a los justos, nada asustan.

 

Fantasmas y mas fantasmas

por esta vida, deambulan

y las cadenas que arrastran

no son otras, que su culpa.

 

Hoy me miro en el espejo

y recuerdo lo que fui,

hoy me dice su reflejo

que en fantasma convertí

mi vida, por ser un necio.