Gabriel Hernán Albornoz

La carta del nonno

 

Hoy descubrí un montón de cosas,

hoy descubrí la tristeza del nonno.

Hoy descubrí su mirada maravillosa,

y la transparencia de sus tiernos ojos

de mar Tirreno, y de sonrisa congoja…

…Hoy supe que detrás de sus bigotes

de Apeninos, viñas y góndolas,

de palabras en dialecto y besos dobles,

fumaba pipa con éxtasis de sobra

recordando tarantelas y viejos amores…

…En su melancolía azul de Mar Adriático

de playas doradas y sal marina,

de recuerdos bohemios y románticos

de un Piemonte que moría en Sicilia

se volvía en su visual un Océano Atlántico

que lo separaba más y más de su familia.

…Hoy descubrí la carta del nonno,

el nonno, mi abuelo gringo.

Carta amarillenta con anhelos de retorno,

carta con lágrimas, escrita en otoñal Domingo.

Carta que se desvanece ante mis ojos,

con toda su lucha sin espada y con sacrificios.

…El nonno se fue para no volver

se fue solo, errando su destino.

No pudo el Atlántico sus pasos rehacer,

pero al azul que trepó abriéndose camino

junto a esa carta en mis manos a mitad leer,

cobijarán a mi melancólico nonno gringo

en las praderas que ya no lo verán amanecer…

…Hoy descubrí la carta del nonno… pero él ya ha partido…