Al fin los dos a la mesa.
Sin cubiertos, el ordenador.
Hoy no es quien porta tu olor,
Hoy sí hueles a campo de fresas.
Vestido y labios rojos,
Que hasta ayer fueron distancia,
Simulan no darme importancia,
Y simulas desvíos de ojos.
Con tono un tanto casual,
Como si aún no fueses poema,
Me aseguras que sabes el tema
Y los trucos que voy a usar.
Con rostros de no convencida,
Con temblores hasta morirte,
Sabes que el tema no es seducirte
Porque tú ya estás seducida.