Recuerdos muertos se esparcen por las calles.
Chispas de esperanza grandes y pequeñas barren el alma moribunda de la ciudad.
Las hierbas junto a los rieles del tren temen crecer.
El balón con el que juegan al fútbol es regañado, tembloroso, gruñendo cada vez que toca el caro coche de los vecinos…
Los niños de los barrios marginales, que tardan 3-4 horas en ver el sol debido a los rascacielos…
El aire está a punto de asfixiarse por la falta de oxígeno.
Los niños en el vientre de las mujeres embarazadas patean, luchando por no venir a este mundo…