Flotando en un mar de dudas piso el suelo del naufragio, no existen posibilidades o tal vez haya una solución. Quisiera subir a flote para respirar, pero me gusta o me asusta las ganas de ahogarme en la profundidad. No es la tormenta que atrajo esta suerte, ni el sol que brilla a través de las olas queriéndome dar esperanzas; es sin duda la pesada carga de decidir, no tengo claro el concepto o cual fué la causa de que nadie supo nunca cómo salir. Para mí es evidente, aunque olvidé por qué llegué hasta aquí, tal vez me muera lentamente y me rinda, es otra forma de sobrevivir.