Cuídate del todo,
no hagas caso al viento,
siéntate en tus delirios,
y sigue hechizando al tiempo.
Las angustias
están en todas las latitudes,
y si eres afortunado,
las lágrimas que derramaste
habrán valido la pena.
Porque un día cualquiera,
la poesía te robará el alma
con una semántica religiosa,
que harás que vueles
por las flores
de una primavera,
desnudo, sin destino
y asido sólo a lo que queda
de una duda inasible.
Después de eso,
pregúntate
cómo ha sido tu vida.