El Hacha y el martillo:
La vida es un martillo feroz,
rompe esperanza como hueso;
en manos del impío es injusticia y angustias.
El dador de la vida es Hacha,
dejará reverdecer en rectitud el tuétano del justo,
y en su tiempo cortará como rama al perverso.
Su llamado llega a la puerta,
su lámpara está puesta en el camino.
El que busca al Señor halla misericordia;
entre la calamidad su paz no se extinguirá.