Hay algo más que fragmentos de ámbar almendrado en esa mirada cristalina tuya:
un frío que avanza despacio, como si esperara a que yo lo sintiera.
Hay algo más en esa mirada intimidante tuya, algo que va más allá de nuestros tontos reflejos.
Algo que intenta unirnos mientras le explicamos que no es la mejor idea…
algo más allá de lo que quieres decirme,
algo más allá de lo que quiero escuchar.
Un secreto que se alimenta de mi silencio,
se fortalece con tu lejanía
y se ahoga sin exigir un intento.