Y pues sí, escribo para no olvidarte
por el entretanto ser un obstáculo
y el amor, dentro de mi receptáculo
en dosis bebibles para evocarte.
Mas solo pienso en verte y en exaltarte
y por tal motivo acudo al oráculo
que me exhorta asistir al tabernáculo
en pro de orar para manifestarte
Rezos y laudatio, mas también súplicas
por mi puño y tintas todas escritas
y no te veo ni en verbenas públicas.
Las cercanías tienen mis visitas
maguer mi alma y soma yazcan abúlicas
buscando ondas, tus glorias infinitas.