Hay que poseer
una valentía
tremenda
para uno
enamorarse,
sabiendo
que el amor
en esta sociedad moderna
ya no dura.
Bueno, la mayoría
de las relaciones
no sobreviven
mucho tiempo.
Y digo que hay
que tener una
valentía tremenda
porque uno suele llenarse
de momentos
que te servirán
como tu futura base
para tus futuras nostalgias,
y, peor aún,
para aumentar esta tendencia
en la que vivimos de una
sociedad
donde hay más
personas nostálgicas
que enamoradas.
Pero no nos andemos
con rodeos:
todos sabemos que es mejor
romper el corazón
unas cuantas veces
que nunca haber
pisado los campos del amor.