Fue crucificada, la virgen abandonó su luz,
con señales de la cruz en la frente,
buscaron la culpa y la encontraron.
Como si fuera un juego de santos,
alumbraron las esquinas,
encendieron las hogueras,
aluzaron las tinieblas,
removieron las piedras,
se atrevieron a señalarla
Y ahí estaba ella,
su cruz cayó al mar
a la espera de la gestación
siete, ocho, nueve, no importan los meses
sus cabellos serán luz de nuevo
fuente de oro para los incrédulos
ánfora de amor para la simiente
Virgen de luz, preñada de amor