Olas que rompen en la orilla,
Hojas en un patio de Teruel,
Un corazón que arde cual cerilla,
Dulces labios de sórdida hiel.
Un viento que mueve un verbo,
El cálido sol de un despertar,
El frágil recuerdo de un sueño
Que se vivió cual realidad.
Dos disparos de azufre,
Un corazón desalentado,
Un himno que alaba y sufre,
Un cuerpo desenterrado.