Jesús Ángel.

Día de espinas.

 

Persiste en lo que crees,  
sin rendirte ni dejar de luchar,  
que la vida sin desafíos  
no es vida de verdad.  

Enfrenta la tormenta y el bravo mar;  
la vida no es camino de rosas,  
y a cada paso se avanza más.  

Acepta lo que venga  
y lo que haya de llegar,  
pues la travesía es muy corta…  
y también para llorar.  

Lucha por lo que quieres,  
¡ahí está tu hogar!,  
y la vida ya te enseña  
hasta dónde puedes llegar.  

Sé tú mismo,  
y siempre con los demás,  
porque lo que aquí construyas  
contigo partirá.  

Quiere con alma,  
y con el alma seguirás;  
la vida es un milagro  
y la eterna oportunidad.  

Día de espinas,  
aprovechado hasta el final;  
de cada herida brota un fruto,  
y ningún día se pierde jamás.

Pues incluso en la angustia,  
la vida te recuerda  
que de la espina la flor florece…  
¡si la sabes abrazar!