Andamos
siempre
tan ocupados
en nuestras
soledades
rutinarias
que no te das
cuenta
de qué tan grande
es la conciencia humana.
Pero cuando
te das cuenta
de lo vasta
que es esa extensión
mental,
te empieza
a entrar
la preocupación,
mejor dicho,
el pánico:
si desde
ese estado
de conciencia
podrás
encontrarle
el sentido
que esconde
tu vida,
o
tendrás que irte
por la opción
que muchos
optan:
que es la de intentar
aferrarte a algo
para construir
tu propia ilusión,
para lograr alimentar
a tu esperanza
y solo así
lograr sobrevivir
a esa falta de sentido.