SOBORNO A DIOS
Sé que no existo para ti. Por eso, mi promesa es la condición de mi ser.
Me volveré imperfecto para tu perfección.
Yo sobornaré a Dios para asegurar que sigas existiendo y te conviertas en mi única convicción.
Este es el juramento eterno que no sentirás:
Te dejaré ir, pero déjate ver.
Llenaré tu vida y vaciaré la mía.
Mi arte será mi lamento, mi canción de adiós.
Me partiré en pedazos en cada verso, y tú solo seguirás existiendo.
Sigue viviendo, sigue soñando.
Solo así habré ganado todo lo perdido, solo así yo podré existir.
Alvaro s.