Mauro Enrique Lopez Z.

Te enojabas porque te aconsejaba

Te enojabas porque te aconsejaba 

que no andes en cosas malas, ni con 

esos amigos que te reúnes, y tu siempre me decías que no me metíera en tu 

vida, eso me dolía mucho.

Hoy que estás pagando tus fechorías

te arrepientes, y ya no estoy para darte un consejo de amigo.

Solo le pido a mi Dios que cuide de tu vida donde estés y de tu vejez, si es que llegas a esos días de bastón.