Romger Glez

La ausencia que nunca mengua

He buscado hoguera

en el sereno desvelo,

pero hoy el cuerpo

ha desvestido su sombra:

tirita de ausencia.

 

El pabilo ondea

el calor que avivó nuestro abrazo,

eterno

como una noche.

 

He perpetuado la tragedia

que, de tus comisuras,

hice mi estandarte.

Para amparar el vacío fluctuante.

 

La vela continúa

su gentil llanto

hasta diluirse la existencia,

aunque de ti

nada mengüe.