Cosas que nunca os he dicho...

Consejos ajenos...

Se dejó aconsejar por otras vidas vividas,

y ese fue su mayor error.

 

Confió en que las cicatrices ajenas pudieran servirle de brújula,

pero olvidó que cada herida habla en un idioma distinto.

 

Caminó rutas que no eran suyas,

tomó decisiones que no nacieron de su voz,

y un día despertó frente a un espejo en el que no reconocía su reflejo.

 

Entendió demasiado tarde que el precio de seguir consejos ajenos era perderse a sí misma.