Que tan fuerte tiene que ser el amor para no marchitarse.
Si desde el día que te fuiste, cambiaste el rumbo de un destino que ya teníamos escrito.
Ahora, en el aire vagan memorias de aquel amor, un amor que se apagó y que un soplo de viento se llevó.
Solo escucho a un corazón preguntar por lo que fuimos, y me quedo en silencio, porque solo me quedan vagos recuerdos.
Ay, querido viento, si aún llevas las memorias de ese amor que ya fue, llévalas contigo y que entre las hojas que arrastras a tu paso sean hogar para esos ecos que de lo que algún día fue amor.
Dicen que el amor no muere, solo cambia de forma, quizás ahora vive en el temblor de las hojas o en el silencio de la noche, allí tal vez habita ese amor que una vez nos unió.