Cat Breve

PECERA BICOLOR

Observadora como siempre,
me ardía la curiosidad:
qué tenía aquella pecera
que escondía tanta verdad.

Desde lejos siempre pude verla,
etérea,
casi transparente,
pero al acercarme
siempre la encuentro
opaca,
oscura y tenue:
tu agua, capaz de transmutar
el color en tiempo
y la soledad en verdad.

A veces, mi despiste
me hace olvidar que sigues allí,
atrapada en el fondo
de esta enorme habitación.

Cuando la soledad me atrapa,
ella me guía:
sin palabras,
sin prisa,
sin pausa,

y de repente
me encuentro
abrazada a ti.

Pecera bicolor,
cuánta verdad encierras
en esas pequeñas capas de agua
que aparecen
y se dispersan.

Siempre vuelvo a ti,
queriendo beber,
al igual que en mi niñez:
calmando el ansia,
saciando mi sed.

Y ahora, al acercarme,
lo siento:
siento el dolor,
y la verdad se revela.

Comprendo, por fin,
qué guarda esta pecera:

lo infinitamente hondo,
que ni la Viuda
pudo intentar robar.

Ay, maldita ausencia,
que me arrastras a soñar
con esa estrella
que me mira
desde su inmenso mar.