Un pequeño gusano
salió de su roja manzana
iba malhumorado
en busca de otra morada.
Dicen que un limón verde
le ha ofrecido alojamiento
y el gusano muy alegre
de mudó de apartamento.
Sucedió que la acidez
de aquel verde limón,
lo hizo regresar otra vez
y pedir a la manzana perdón.
No se supo que pasó
después de aquella reyerta,
si la manzana le dio el perdón
y si le abrieron las puertas.
Alejandro J. Díaz Valero
Maracaibo, Venezuela.