PECH

Pasión acelerada

Llegué al lugar con deseo

la noche lo ameritaba

y paso a paso descubro

la belleza de su cara,

la suavidad de su piel

llenaba con fuerza mi alma

y con el gesto esperado

empezó lenta la magia.

 

Mis manos la descubrieron

y recorriendo su cuerpo,

me deslice hacia su falda

perdiéndome en sus adentros

escondiendo las mareas

bajo el hechizo del tiempo,

sí, como llovizna de uvas

su aroma envenenó mi huerto

y floreciendo las rosas

en mi jardín del deseo.

Se mecía con el viento

yo me solía perder

en los encantos siniestros

de Las tinieblas y el merecer.

Sus senos fueron estrellas

sus piernas en la avidez

comieron de mi flecha

mis suspiros y mi ser.

 

El cansancio que yo tuve

lo quisiera repetir

y mientras que después de eso

ya no puedo ni dormir;

lentamente en estos días

triste me la paso, así

con la humedad en mi cama

y calor no se quiere ir.

Yo fui para ella billetes

y para mí mercancía

con el precio de su boca

mis besos la perseguían

hasta encontrar el edén

silueta romana y fina

que desató mis demonios

y sucumbí a la porfía,

lograré borrar de mí

la marca de la desdicha

cuando nuevamente al fin

en mis brazos su voz diga:

un gusto que tú hayas vuelto

que necesites de mí;

de mi calor, de mi cuerpo,

y que estaré para ti.

 

Llegué al lugar con deseo

la noche lo ameritaba

un nuevo idilio se crea

despertando en la mañana

luego de una larga noche

de pasión acelerada.