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Yannabel

No es un poema

Porque confío en ti

en tu amor incondicional

en la verdad de tus ojos cuando me miran

en la ternura de tus manos cuando me tocan

en lo cálido de tus labios cuando me besan

en que jamás me harás sufrir.

 

Porque me resguardo en tu fidelidad

confío en que no me harás daño

confío que tendré el cielo, a tu lado

confío en mañanas radiantes

confío en decenas de años que se vuelven un instante

confío en tu grandeza

 

Porque tú eres diferente

y esa diferencia abarca un sin fin de sorpresas

que a mis ojos te hacen especial.

Decido entonces, integrar mis días a los tuyos

maravillosa e infinita unión.

 

... Y prometo estar a tu lado

en la riquza y en la pobreza

en la salud o la enfermedad

en la opulencia o en la derrota.

Lo que Dios ha unido

Jamás lo separe el hombre. Amén...

 

     Promesa muchas veces repetida, pocas veces cumplida. Quién asegura creer en esto, debiera hacerse totalmente responsable de las razones por las cuales decide asumir una experiencia tan importante.

     Resulta a veces inconcebible tanta falta de respeto, hipocresía disfrazada de amor; situaciones tan predecibles que hasta se puede apostar en ello y ganar, lastimando duramente el delicado sentido de la ilusión, sin el menor remordimiento, como mercenarios en la más fria guerra.

     No, no es un poema, pues no hay ritmo ni belleza en la falsedad, no hay compromiso en la intolerancia y definitivamente no hay amor en la mentira, no es un poema porque ya no se puede disimular una realidad tan enorme como el sol.

     Es un llamado a la conciencia y a la devoción que como habitantes de un mundo privilegiado, debiésemos manifestar a nuestros semejantes indistintamente del género, clase social, color de piel u orientación sexual.

     Expresemos con la mayor sinceridad nuestras intenciones, sean cuales fueren, ante decisiones serias e incluso las más sórdidas que involucren a una segunda o tercera persona y démosle al otro la oportunidad de elegir a través de la verdad, pues la verdad aunque duela a la larga no lastima.