¿Cuántos infiernos he de pisar,
de vivir para que pueda sonreír?
Atravieso la cancela sin salir:
cuando quiero huir sin pensar.
¿Cuántos paraísos he perdido,
sólo por no haberme querido?
Gira el globo, y el clasto caido,
Sin sentido, sin haberme despedido.
El circo en mi interior se ha instalado,
con bromas y, una risa retumbante:
siendo un chiste sin ser comediante.
Hablo solo, y me ignoro demasiado.
Mujeres de rojo, verde y negro:
Son algunas soluciones menores;
para mis problemas mayores,
y mi mundo de realegro.