Enrique Fl. Chaidez

Tus llagas

 
Ni el oro de un millón de Tierras compra 
lo que la roja sangre de tu gracia 
ni un cosmos de lucientes esmeraldas
logra lo que tu muerte redentora. 
 
No alcanza la turquesa de las olas 
ni para una mañana inmaculada, 
que no hay nada que supla lo de un alma, 
solo la inmolación de tu Persona.
 
En tus llagas está la plata buena, 
gratis para la vida perdurable
que se da por amor al escogido
 
Gota a gota bebemos luz eterna, 
sanamos plenamente con la sangre 
que un día nos legaste en sacrificio.