Rudy Castillo

Nada que Decir

Aveces la inspiración llega a nosotros como un rayo,

que es visible, notable y fugaz,

rompiendo el silencio que hay en un espacio vació,

tan vació que puede llegar a parecerse a nuestro corazón,

 

y buscamos algo que lo llene, que lo cure,

cortando nuestra respiración cada vez que se acerca a una solución,

pero te das cuenta que es tan ilógico,

porque jamas se llena,

 

y como el rayo rompemos es silencio,

con nuestro llanto,

pero la realidad es que,

las lagrimas jamas han solucionado nada,

 

y susurramos al viento nuestra mala suerte,

mientras nuestras palabras se las lleva el viento,

y el viento las pierde en el tiempo,

haciendo que no quede nada que decir...