Rafael Parra Barrios

Inolvidable ritual

 

 

 

 

Inolvidable ritual

 

​¡Qué dama tan bella y sensual,
solemne y singular!
Al verte me deleito
y me haces suspirar.

Anhelo estar contigo,
en toda tú,
con mi amor
y mi sed de saciar en tu virtud, 
mi yo,
darte un beso
y palpar tu negra cabellera,
que cual cascada,    roza mi piel  y me eriza, mientras te contempló      y tu hálito me estremece, prendiendo la leña          de mi fogón; aflorando la fusión    entre gemidos que humedecen la noche      y serenan a la luna,        que acuciosa nos mira.

​¡Qué dama tan sutil e inolvidable!
Que sigue en mí,
como el ayer,
en mi corazón,
tatuada en mi ser,
donde suena un inusitado furor,
tan salvaje, que su cielo truena,
relampaguea en la tempestad,
que es una sublime amistad.