david valencia tobon

LA AMADA INDEFINIBLE

 

No podría encontrar la verdadera

palabra que trazara tu figura.

Y a veces le pregunto a mi amargura:

¿Cómo era, Dios mío, cómo era?

 

¿Era un ángel que vino en primavera

en forma de azucena que perdura?

¿Un poco de candor entre la impura

materia terrenal, perecedera?

 

Mas por mucho que quiero, no defino

su encanto inmaterial, ese secreto

que encierra su mirar esmeraldino:

 

Y la llamo Azucena, Estrella, Rosa,

sin que en ningún vocablo halle completo

el perfume de su alma misteriosa.

 

Jorge Montoya Toro     (Colombiano)